viernes, 4 de mayo de 2012

Tierra del Fuego permite el matrimonio entre personas sin residencia permanente en la Argentina

Tierra del Fuego se convirtió en la segunda provincia del país en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo sin residencia permanente en la Argentina. A partir de ahora, las parejas de turistas que quieran casarse en la provincia podrán hacerlo sólo presentando una fotocopia del pasaporte con el sello de ingreso al país o el duplicado de la tarjeta de Migraciones.


La decisión del gobierno de Fabiana Ríos de eliminar las trabas administrativas impuestas por los Registros Civiles, se sostiene en la Constitución Nacional, en la Provincial y en la propia Ley de Matrimonio Igualitario donde no existen limitaciones de este tipo; por lo que a través de una Resolución del Ministerio de Gobierno (de quien dependen los Registros Civiles) se habilitó la celebración de matrimonios entre personas extranjeras que se encuentren en el país en condición de residentes transitorios, como el caso de los turistas.

La provincia ya había sido pionera en el reconocimiento de la diversidad sexual, cuando la gobernadora Fabiana Ríos habilitó a que se cumpliera una orden judicial y se celebrara el primer matrimonio igualitario de América Latina, hecho clave para la posterior sanción de la ley.

El Ministro de Gobierno, Justicia y Seguridad Gustavo Zanone, señaló que en la resolución que autoriza los casamientos “sólo hacemos una interpretación armónica entre la Constitución Nacional, Provincial y normativa aplicable al caso. Tanto en los artículos 14 y 20 de nuestra Carta Magna como en la Constitución Provincial, se enuncia la equiparación de derechos entre las personas nacionales y extranjeras”, por lo que “no hay razones para que se discriminen a unos de otros y no se permita a los residentes transitorios contraer matrimonio en nuestra provincia, solicitud que recibimos en reiteradas ocasiones”.

“Hasta el momento, los Registros Civiles pedían un Documento Nacional de Identidad y un domicilio en la República. Pero observamos que no existía ninguna normativa que mantuviese esa exigencia en pie. Al no tener fundamento, el requisito podía eliminarse. Ahora con la fotocopia del pasaporte, o el duplicado de la tarjeta de migraciones donde conste la fecha de ingreso al país, permitimos que todos tengan derecho al matrimonio, es decir, a casarse conforme a las leyes, por lo que en definitiva lo que se determinó es que la ciudadanía no sea un obstáculo para casarse”, añadió el Ministro.

Zanone remarcó que las leyes “tienen que acompañar a los cambios sociales y que nosotros podamos estar acompañando estos cambios es muy importante. La igualdad de todos los ciudadanos, el reconocer que los derechos fundamentales y los derechos humanos son titularizados por cualquier por

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.